NECESITAS INFORMACIÓN SOBRE NUESTROS SERVICIOS?

LLAMANOS Y TE INFORMAMOS - 914 34 78 07

COPYRIGHT

© 2017  POLITICA DE PRIVACIDAD

ENLACES IMPORTANTES

INFORMACIÓN

LA IMPORTANCIA DEL MÉDICO DE RESIDENCIA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Funciones

Durante su formación el médico de residencia aborda las diferentes áreas del conocimiento (psico-físicas), lo que le hace capaz de estar al frente del equipo multidisciplinar que atiende al anciano en los centros y le capacita para coordinar, dirigir y gestionar un equipo. El médico de residencia no sólo dispensa asistencia sanitaria, sino que se la debe comunicar al resto del equipo, que incluye desde la auxiliar gerocultora, las enfermeras, el psicólogo, la trabajadora social, el personal de mantenimiento, la fisioterapeuta y el terapeuta ocupacional hasta el resto de servicios para lograr unos mejores resultados.

El médico de residencia mantiene un vínculo intermediador desde su lugar de trabajo con su centro de salud de referencia, con la dirección de su área de salud, con la dirección de Asuntos Sociales correspondiente y por supuesto, con el hospital con el fin de aunar esfuerzos y criterios comunes de actuación. Se trata, pues, de una labor de gestión administrativa y socio-asistencial.

Además, ofrece servicios de médico de empresa allí donde se requiera, y en más de una ocasión es parte vinculante entre los trabajadores y la dirección de su centro.

 

Comunicación permanente

Un médico de residencia debe establecer un contacto directo con las familias para comunicar una pauta evolutiva crónica o aguda, y hasta cuando llega el fatal desenlace. Debe existir un vínculo muy importante de comunicación entre el equipo multidisciplinar y el responsable del residente -entendiéndose aquí como residente a la persona que vive en una residencia-, y se debe mantener este trato directo y permanente en su atención diaria.

En definitiva, el médico de residencia es un profesional que está a la cabecera del residente; porque no debemos olvidar que son residentes. No son pacientes y no son enfermos, pues les acompañamos todos los días del año observando sus cambios psico-físicos y la influencia de su entorno psicoafectivo y social.